COMO OBTENER LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA

Nuestro Código Civil, siguiendo el criterio tradicional, distingue dos formas de adquisición de la nacionalidad española: la originaria y la derivativa. La primera tiene lugar cuando la nacionalidad se adquiere de manera automática, y, por tanto, sin necesidad de previa declaración, desde el momento del nacimiento; mientras que la segunda tiene lugar cuando la nacionalidad se adquiere en un momento posterior, previa declaración de voluntad del interesado.

Formas de aquirir la nacionalidad:

1.- Adquisición automática
La adquisición automática de la nacionalidad española tiene lugar en los supuestos contemplados en los artículos 17.1 y 19.1 CC, todos ellos caracterizados por el hecho de que se adquiere la nacionalidad española de origen, y sin necesidad de declaración de voluntad de la persona afectada.
2.- Adquisición no automática
La adquisición automática de la nacionalidad española tiene lugar en los demás supuestos contemplados en el Código Civil, y no siempre conllevan la adquisición de la nacionalidad derivativa; siendo necesario, en algunos casos, una previa manifestación de voluntad del interesado a tal fin.
   * Adquisición por opción
La opción constituye un modo especialmente beneficioso de adquisición de la nacionalidad que permite a los extranjeros que tienen una estrecha vinculación con España adquirir la nacionalidad española a través de una mera declaración unilateral de voluntad, sólo sujeta en determinados supuestos a un plazo preclusivo, y sin necesidad de homologación estatal. Se trata, por tanto, de un derecho que necesariamente habrá de ser reconocido, siempre que se emita la declaración de opción y se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 23 CC, que son comunes para la adquisición por carta de naturaleza o residencia. La nacionalidad adquirida podrá ser, según los casos, de origen o derivativa.
* Adquisición por posesión de estado
Esta posibilidad de adquisición resulta del artículo 18 CC, según el cual "la posesión y utilización continuada de la nacionalidad española durante diez años, con buena fe y basada en un título inscrito en el Registro Civil, es causa de consolidación de la nacionalidad, aunque se anule el título que la originó". La nacional así adquirida puede ser de origen o derivativa, lo que dependerá de la naturaleza del título de que deriva la adquisición.
El interesado deberá haber mantenido una actitud activa en la posesión y utilización de la nacionalidad española; es decir, debe haberse comportado como español, ejerciendo derechos y deberes derivados de su cualidad de tal. De otro lado, el titulo por el que se adquiere la nacionalidad española deberá estar inscrito en el Registro Civil.
* Adquisición por carta de naturaleza
Según dispone el artículo 21.1 CC "la nacionalidad española se adquiere por carta de naturaleza, otorgada discrecionalmente mediante Real Decreto, cuando en el interesado concurran circunstancias excepcionales".

* Adquisición por residencia en territorio español
A esta forma de obtención de la nacionalidad puede acogerse cualquier ciudadano extranjero que haya residido en España durante un tiempo determinado. La concesión la otorga el Ministro de Justicia (Orden ministerial), que podrá denegarla, por motivos razonados de orden público o interés nacional (art. 21.2 CC).

El plazo general de residencia, que en todo caso habrá de ser legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición (art. 22.3 CC), es de diez años (art. 22.1 CC); si bien se establecen las siguientes reducciones al mismo (art. 22.2 CC):
- Cinco años, para las personas que hayan obtenido la condición de refugiado. A estos efectos, es necesario tener en cuenta que el Convenio de Ginebra de 1951, adoptado en el seno de Naciones Unidas, que entiende por refugiados a aquellas personas que debido a fundados temores de ser perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentren fuera del país de su nacionalidad y no puedan o, a causa de dichos temores, no quieran acogerse a la protección de tal país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no puedan, o a causa de dichos temores no quieran regresar a él.
- Dos años, cuando se trate de nacionales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal o los sefardíes. Estas personas no tienen la obligación de renunciar a su nacionalidad de origen para obtener la española ya que se les reconoce el derecho a poseer la doble nacionalidad. La especial dii cultad que conlleva la acreditación de la condición sefardíes, se pretende solventar en la Instrucción de 16 de marzo de 1983 de la DGRN, disponiendo que la condición de sefardíes habrá de demostrarse por los apellidos que ostente el interesado, por el idioma familiar o por otros indicios que demuestren la tradición de pertenencia a tal comunidad cultural.
- Finalmente, un año, en aquellos supuestos en los que, dada la estrecha vinculación del extranjero con España, se presume su fácil integración en la comunidad nacional, bien por nacimiento en territorio español, bien por su especial relación con nacionales españoles. Se trata de quienes se encuentren en alguna de las situaciones siguientes: a) El que haya nacido en territorio español; b) El que no haya ejercitado oportunamente la facultad de optar; c) El que haya estado sujeto legalmente a la tutela, guarda o acogimiento de un ciudadano o institución españoles durante dos años consecutivos, incluso si continuare en esta situación: d) El que al tiempo de la solicitud llevare un año casado con español o española, en situación normal de convivencia, y no separado legal o de hecho (a estos efectos, se entenderá que tienen residencia legal en España el cónyuge de funcionario diplomático o consular español acreditado en el extranjero); e) El viudo o viuda de español o español, si a la muerte cónyuge no existiera separación legal o de hecho: y f) El nacido fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles.

Pueden formular la solicitud de adquisición de la nacionalidad española por residencia (al igual que por carta de naturaleza), las personas a que se refiere el artículo 21.3 CC, a las que ya hemos hecho referencia más arriba.

En cuanto al procedimiento, se exige la tramitación de un expediente ante el encargado del Registro Civil del domicilio del solicitante, debiendo el interesado acreditar buena conducta cívica y suficiente grado de integración en la sociedad española (art. 22.4 CC). En relación a la buena conducta cívica, no basta la carencia de antecedentes penales para entender cumplido este requisito, sino que han de justificarse otros extremos. La sentencia de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo de 6 de febrero de 2007, reiterando la doctrina contenida en otras anteriores, establece que lo que el artículo 22 del Código Civil exige es que el solicitante justifique positivamente que su conducta, durante el tiempo de residencia en España y aun antes, ha sido conforme a las normas de convivencia cívica, no sólo no infringiendo las prohibiciones impuestas por el ordenamiento jurídico penal o administrativo, sino cumpliendo los deberes cívicos razonablemente exigibles, sin que la no existencia de antecedentes penales sea elemento suficiente para entender justificada la buena conducta cívica, tal y como también señaló la Sentencia del Tribunal Constitucional 114/1987. El concepto "buena conducta cívica" se integra por la apreciación singular del interés público conforme a unos criterios, preferentemente políticos marcados explícita o implícitamente por el legislador, siendo exigible al sujeto solicitante, a consecuencia del "plus" que contiene el acto de su otorgamiento enmarcable dentro de los "actos favorables al administrado", un comportamiento o conducta que ni siquiera por vía indiciaria pudiera cuestionar el concepto de bondad que el precepto salvaguarda, como exigencia específica determinante de la concesión de la nacionalidad española.

Una vez concedida la nacionalidad española por residencia (al igual que por carta de naturaleza), el interesado debe comparecer en el plazo de 180 días, a partir notificación, ante el funcionario competente para cumplir los requisitos del artículo del 23 CC, ya referidos anteriormente (comunes para la adquisición por opción, carta de naturaleza o residencia), pues en otro caso caduca su concesión (art. 21.4 CC). La concesión o denegación de la nacionalidad por residencia deja a salvo la vía judicial contencioso administrativa (art. 22.5 CC).